viernes, 27 de junio de 2014

Aficionado escribe emotiva carta a la Selección de Costa Rica

SALUDOS SELECCIÓN DE COSTA RICA
Soy solamente un aficionado más de esta tierra tan pequeña, mi amada Costa Rica; pero tierra de grandes hombres y mujeres de fe. 
Gracias porque le han enseñado al mundo que los pequeños somos grandes y que los avergonzados siempre seremos exaltados. Que la soberbia es el mayor enemigo del hombre y que la humildad hace grande a las naciones. 
Gracias porque le han demostrado al mundo que la esperanza se convierte en fe y que la fe se transforma en realidad. Que un corazón reposado es más fuerte que un cerebro instruido. Que el talento no es exclusividad de los campeones y que el trabajo en equipo es superior al ingenio de unos cuantos.
Gracias Don Jorge Luis por hacer de este equipo la medicina para nuestros enfermos, la adrenalina para los débiles y la alegría para los afligidos. Eres un héroe nacional; un héroe con alma colombiana, pero con espíritu costarricense.
Gracias Wanchope y Marín, por creer en este país, en su gente, en sus jugadores y en sus sueños. Porque su liderazgo y experiencia han sido trascendentales en esta épica vivencia de un país lleno de esperanza. 
Gracias a todo el equipo de apoyo que acompaña a nuestros muchachos. Son ustedes servidores humildes, la mayor posición de honra entre todos. 
Gracias Saborío y Oviedo porque su sueño se hizo realizad en nosotros. Porque su ausencia en estas justas se convirtió en el más fuerte aliciente para el equipo. Porque nos ayudaron a creer en lo posible y a vivir de lo imposible.
Gracias Ruiz, Navas, Campbell, Bolaños, Gamboa, Diaz, Borges, González, Umaña, Duarte, Tejeda, Ureña, Barrantes, Brenes, Cubero, Miller, Acosta, Pemberton, Calvo, Francis, Cambronero y Myrie, porque sus apellidos son ahora los nuestros. Porque en cada gota de sudor hay una señal de valentía. Porque se atrevieron a vencer los miedos, a superar a los gigantes, a correr cuando no había fuerzas y a levantarse cuando habían sido derribados. 
Gracias porque han encendido la esencia de los ticos, despertado los abrazos entre desconocidos y contribuido en la productividad de nuestras empresas. 
Gracias por creerle a Dios, por reconocer su favor. Por levantar las manos al cielo y depender de su gracia.
Nosotros, nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos y todos los costarricenses por muchas generaciones les estaremos agradecidos. Y estoy totalmente seguro que no habrá marcador que pueda limitarlos, ni lesión que pueda detenerlos, porque ustedes no juegan contra un equipo, sino contra la historia.
Ustedes han logrado recuperar el alma costarricense. ¡A GANAR!
Víctor Armando Brenes
San Rafael de Heredia, Costa Rica
26 de junio 2014