jueves, 1 de mayo de 2014

Herramientas de análisis, la clave para aprovechar el ‘Big Data’


Por Julia Bernal, Directora de Business Analytics de Oracle Iberia
En la era de la competitividad y la eficiencia, es necesario que las compañías se planteen una transformación de la forma tradicional de realizar el análisis de los datos del negocio. Dar un paso más allá del Business Intelligence tradicional y combinarlo con herramientas avanzadas de análisis de datos (Business Analytics) representa una gran ventaja competitiva que junto con los sistemas integrados diseñados para correr la analítica empresarial, permitirá aprovechar, en tiempo real y a la velocidad del pensamiento, la ingente y diversa cantidad de información que se maneja diariamente y que procede de fuentes heterogéneas.
Esta nueva propuesta de valor, además del simplemente ‘qué está ocurriendo’ proporcionado por las técnicas tradicionales, se centra en el análisis del ‘por qué suceden las cosas. Este nuevo paradigma abre las puertas a una transformación de los negocios que tiene su impacto inmediato en el cliente y que permite a las empresas ser más competitivas y predecir el futuro para tomar las decisiones más adecuadas en tiempo real.
Los datos desvelan que las compañías que toman decisiones basándose en el análisis de datos son un 6% más rentables que las que no lo hacen, y que las compañías obtienen un retorno de diez veces la inversión realizada por cada dólar dedicado a analítica de negocio. Unas cifras que demuestran la importancia de incluir estas tecnologías en los procesos de negocio para avanzar en eficiencia, competitividad y rentabilidad.
Nuevas oportunidades
La explosión de datos que se ha vivido en los dos últimos años -se manejan nada menos que 2,5 trillones de bytes, y el 90% se ha generado en este periodo de tiempo- obliga a las compañías a utilizar tecnologías capaces de operar con todo ese volumen de información. A ello se suma la velocidad a la que se generan y las nuevas fuentes de las que proceden (redes sociales, vídeos, teléfonos móviles, sensores, dispositivos GPS, etc.), que vierten a las organizaciones datos desestructurados y que no son parametrizables bajo el paraguas de las técnicas tradicionales.
Ahora bien, uno de los principales problemas a los que se enfrentan las compañías en este maremágnum de información es el hecho de que ésta llega demasiado tarde. Según Aberdeen Group, el 53% de las compañías aseguran que la información crucial llega después de los resultados. Un hecho que impone la necesidad de llevar a cabo una analítica empresarial en tiempo real que permita la toma de decisiones al instante. Otra de las dificultades es que las empresas generan más información de la que son capaces de manejar; datos que se quedan en el olvido y que, sin embargo, servirían para mejorar los productos y su relación con los clientes, con lo que se están perdiendo grandes oportunidades de negocio.
Frente a este mapa de información abundante y desestructurada, las soluciones de Business Analytics marcan la diferencia entre ganadores y perdedores, y se erigen como la solución para encarar una nueva era para la que, según un informe realizado por Oracle, el 67% de los ejecutivos reconoce que sus compañías no están preparadas; mientras que el 93% piensa que está perdiendo ingresos potenciales por ello.
En este contexto, las tecnologías de Data Discovery (descubrimiento de datos), que forman parte del entorno de Business Analytics, se erigen como una de las más demandadas y necesitadas por las compañías hoy en día. Estas tecnologías consiguen complementar la información extraída por las herramientas de inteligencia de negocio, que está estructurada y responde a qué está ocurriendo, con este otro tipo de datos desestructurados y no modelados, que son ahora especialmente relevantes para la toma de decisiones, al brindar información del por qué están sucediendo las cosas a las compañías.
Business Analytics, por tanto, es la clave del Big Data, al ser la tecnología capaz de obtener información de valor de todo el volumen de datos desestructurados que las compañías, sean del tamaño que sean, tienen que empezar a manejar para ser competitivas.