lunes, 10 de marzo de 2014

Oracle: Ocho desafíos tecnológicos del sector turístico

Fuente: http://abcblogs.abc.es/
Por Victoriano Martín, director de Oracle en la región mediterránea
Tablet con mapa
Uno de los principales motores de la economía nacional es el turismo. De hecho, este sector es estratégico para la economía y destaca por ser el único de los grandes sectores que ha creado empleo neto durante el pasado año. No es una cuestión de sol y playa. Sin duda, una de las claves del éxito de esta industria ha sido su transformación tecnológica.
Internet es la puerta de acceso a un nuevo mundo, caracterizado por la movilidad, el dinamismo de las ofertas, la fuerte competencia y la enorme libertad de la que gozan los turistas para comparar ofertas, contratar online, consultar recomendaciones y cambiar de destino, proveedor o preferencias con un solo click. En este escenario, la innovación juega un papel fundamental y sólo aquellas empresas del sector que sepan utilizar eficazmente sus capacidades innovadoras serás las que triunfen y se hagan un hueco importante en el mercado.
Las empresas turísticas españolas, en general, ha sabido asimilar de una manera beneficiosa estos cambios mediante la adopción de soluciones tecnológicas para crear así nuevas oportunidades de negocio y mantener la posición de España en el mercado turístico global (La Organización Mundial del Turismo reconoce a España como el segundo país del ranking mundial en ingresos por turismo internacional y el tercero en número de afluencia de turistas extranjeros, por detrás de Estados Unidos y Francia).
Los cambios tecnológicos, sin embargo, están asociados también a fuertes desafíos y retos de negocio a los que esta actividad ha de hacer frente. Oracle considera que son ocho los desafíos clave:
  • Continuidad del negocio: en un sector como el turístico, con tanta oferta disponible y con una actividad online tan relevante, la incapacidad de dar respuesta a los clientes tan sólo por unos segundos puede ser determinante. La implicación de una caída del sistema en términos económicos es directa. En términos de rendimiento, los sistemas de las compañías turísticas deben asegurar prácticamente en tiempo real la disponibilidad de componentes de un paquete vacacional: vuelo, hotel, alquiler de vehículos, etc., además de calcular el precio de paquetes alineados con la temporalidad de las ofertas.
  • Multicanalidad: la posibilidad de que el público conozca y acceda a reservas y paquetes turísticos desde múltiples dispositivos y a través de diferentes canales es cada vez mayor. Desde las propias agencias de turismo a los dispositivos móviles como ordenadores, tabletas o teléfonos inteligentes, independientemente del canal que el cliente escoja, la experiencia del mismo ha de ser positiva, adecuada y homogénea.
  • Gestionar la experiencia del turista: el concepto “servicio turístico” empieza a perder fuerza frente a la noción de experiencia, especialmente cuando se trata de viajes relacionados con las vacaciones y el tiempo libre. Hablar de experiencia implica acompañar al viajero-turista durante todo el ciclo de vida de su viaje: desde el momento que hace la primera búsqueda en Internet, consulta recomendaciones, compara experiencias de otros turistas o se acerca a la agencia a interesarse por un destino.
  • Geolocalización: este reto está muy ligado a la gestión de la experiencia del cliente, ya que se centra en ofrecer servicios de valor añadido que se traducen en un aumento del gasto en destino. Son servicios orientados al consumidor con la intención de crear una guía del turista personalizada a partir de su perfil y a medida que va completando etapas de su viaje.
  • Eficiencia operacional y reducción de costes: automatizar procesos para ser más eficientes, consolidar entornos tecnológicos, racionalizar el coste de los servicios de TI, monitorizar y gestionar centralizadamente dichos servicios, crear un catálogo de servicios de tecnología…todas estas acciones están encaminadas a perfeccionar las operaciones de las organizaciones, reducir costes y mejorar el time-to-market de productos y servicios.
  • Aplicar la inteligencia de negocio: con los cambios en el mercado y en el sector turístico resulta vital aplicar tecnologías de inteligencia de negocio (BI) al capital de información del que se dispone o al que se tiene acceso para convertir los datos en un activo estratégico. Mediante la aplicación de tecnología BI sería posible prever la rentabilidad de campañas de promoción antes de lanzarlas, calcular proyecciones a futuro y generar y comparar escenarios en función de toda la información que poseemos o a la que tenemos acceso.
  • Seguridad: la seguridad es un componente común a cualquier capa tecnológica. Aplicada a la continuidad de negocio, la aportación está en extender el concepto de continuidad también a las personas. No se trata solo de que los sistemas tecnológicos sean seguros, robustos y tolerantes a fallos, sino que el componente humano que los gestiona o tiene acceso a ellos también se contemple en la ecuación.
  • Big Data: La capacidad para gestionar y analizar grandes volúmenes de información a bajo coste, a través de tecnologías englobadas en el concepto Big Data, ofrece al sector turismo nuevas capacidades de mejorar sus procesos actuales, pero sobre todo, de encontrar nuevos modelos de negocio que les ayuden en la diferenciación con la competencia.
La tecnología y el turismo se dan la mano. Con la constante evolución que este sector vive de cerca, hoy en día no se puede entender cada concepto por separado. Por ello, con las soluciones adecuadas para cada uno de los desafíos expuestos, las empresas podrán enfrentar de mejor manera su estrategia de negocio con miras a potenciar la actividad turística y garantizar su viabilidad en el futuro.